La isla de Bute: un paraíso escocés de ovejas, paisajes y arqueología

Bute castillo de Rothesay

La pequeña isla de Bute está fuera de todos los circuitos turísticos. Tal vez por eso es un remanso de paz y de belleza, con sus verdes praderas pobladas de incontables ovejas y sus solitarias y bellísimas bahías. En esta ocasión te llevo a una ruta por el centro y el sur de la isla para conocer castillos, capillas en ruinas, círculos de piedra prehistóricos, antiguos fuertes vitrificados y paisajes costeros de ensueño. Después de esta descripción… Nos vamos ya, ¿no? 😉🛳

CÓMO LLEGAR A LA ISLA DE BUTE

Para llegar a la isla de Bute, lo primero que hay que hacer es alcanzar el pueblecito de Wemyss Bay, en la costa oeste de Escocia. Puedes llegar allí desde Glasgow en menos de una hora tanto en coche como en tren desde la Central Station. Desde Edimburgo se tarda una hora más en ambos medios de transporte.

Una vez en Wemyss Bay (echa un ojo si tienes tiempo a su preciosa estación de trenes victoriana), debes tomar el ferry que va a Rothesay, la capital de la isla de Bute. Puedes consultar los horarios en la web oficial de Calmac (recuerda que tienen horarios y precios diferentes para verano e invierno). El billete cuesta unas £6 por persona y £22 por coche ida y vuelta. El proceso es tan sencillo como llegar media hora antes de la salida del ferry, sacar los billetes en la caseta de la terminal y, si vas con coche, estacionar en fila en las marcas habilitadas.

El trayecto dura media hora y el ferry dispone de todo tipo de comodidades para que viajes como más te apetezca. En mi caso, como el día era magnífico, decidí disfrutar del trayecto en cubierta para admirar el hermoso paisaje del fiordo del Clyde y sus aguas, que vestían un azul intenso. Contemplando semejante belleza, el recorrido parece durar apenas nada y muy pronto apareció ante mi el colorido puerto de Rothesay.

Bute ferry
Llegada al puerto de Rothesay en la isla de Bute

CENTRO DE VISITANTES DE ROTHESAY  Y BAÑOS VICTORIANOS

Nada más desembarcar verás dos edificios bastante curiosos. Aunque siempre viajo con mis propios apuntes y casi todo planificado, me dirigí en primer lugar al Centro de Visitantes para preguntar por las mejores visitas y coger un mapa de la isla. Es un lugar muy particular porque está instalado en un antiguo jardín de invierno de los años 20. ¡Y además es un cine!

No te puedes ir de Rothesay sin entrar a curiosear en el otro edificio: los Baños Victorianos. Están todavía en uso, así que tendrás que pagar (0,40p) tu entrada como cualquier usuario y esperar a que la zona de caballeros quede libre. Si hubiera una joya de la corona de los baños y urinarios victorianos congelados en el tiempo, sería esta. Ya se que suena muy raro, pero creéme, es tan raro (y tan bonito) que merece la pena echar un vistazo 😂

Bute baños Victorianos
La visita a los Victorian Toilets es, como poco, curiosa

CASTILLO DE ROTHESAY

A un par de minutos andando del puerto se halla el castillo de Rothesay (siglo XIII), uno de los más peculiares y reseñables de toda Escocia. Perteneció a los Estuardo y tiene una larguísima y agitada historia. Lo más llamativo es, quizá, su arquitectura, puesto que todos los edificios están envueltos por un foso, una muralla circular y cuatro torreones redondos en un patrón muy poco habitual en Escocia.

Bute castillo de Rothesay
La arquitectura de Rothesay Castle lo convierte en una atractiva visita

La fortaleza sobrevivió a varios ataques vikingos que dejaron vestigios muy jugosos para la arqueología. De hecho, el primer castillo de madera fue sustituido por el que vemos hoy a causa de un violento asedio (el más antiguo del que se tiene noticia escrita en Escocia) por parte del noruego Óspakr-Hákon. Décadas después el lugar volvería a ser tomado, en esta ocasión por el famoso rey Hákon de Noruega.

También Robert the Bruce tiene relación con esta fortaleza, puesto que durante las guerras medievales de independencia fue tomada y perdida varias veces por las fuerzas inglesas y escocesas. Más tarde, en el siglo XVI, también muy agitado para Bute, el castillo fue reformado, sus murallas se elevaron y se le añadieron algunos edificios como la capilla, la barbacana y el palomar.

Finalmente, las tropas de Oliver Cromwell destrozaron el lugar en el siglo XVII y lo poco que quedó ardió años más tarde durante un levantamiento del conde de Argyll. A lo largo del siglo XIX los marqueses de Bute hicieron algunos esfuerzos por limpiar el lugar y realizaron torpes excavaciones arqueológicas. A finales de ese mismo siglo se acometería, al fin, su restauración y en 1961 pasaría a manos del estado.

Bute castillo de Rothesay
Castillo de Rothesay en la isla de Bute

En el great hall del castillo te cuentan su historia y la de los personajes relacionados con el edificio. Merece muchísimo la pena conocer este pequeño y original castillo que, además de todo lo expuesto, tiene un exterior de lo más fotogénico.

ST MARY’S CHAPEL

Antes de abandonar Rothesay y comenzar a explorar la isla, puedes acercarte a la encantadora capilla de Saint Mary (siglo XIII). Está justo al lado de la iglesia del pueblo, al final de High Street. Aunque la portezuela parezca estar cerrada, acércate y entra porque está abierta al público todos los días (excepto jueves y viernes en invierno) y es gratis.

Bute St Mary
St Mary’s Chapel, una pequeña joya escondida a las afueras de Rothesay

Hasta el siglo XIII la isla de Bute tenía una sola parroquia, la de St Blane (al sur de la isla). Sin embargo, con la construcción de castillo y el aumento de importancia de Rothesay, se hizo necesario crear una segunda parroquia. Y esa fue St Mary. Lo único que queda de ella hoy en día es el presbiterio, puesto que la nave fue demolida en el siglo XVII para levantar la iglesia actual. Desde entonces, el presbiterio y sus tumbas quedaron a la intemperie hasta que, recientemente, la capilla fue techada de nuevo.

Dos son las tumbas que llaman la atención en el interior: la tumba del caballero, que aparece con su armadura completa y una hermosa decoración extremedamente erosionada y de la que hoy tenemos noticia por las decripciones del siglo XIX; y la tumba de la dama, que aparece en una tierna composición junto a un bebé y con un perro descansando a sus pies. El lugar es pura paz.

HACIA EL SUR DE LA ISLA DE BUTE: EL CÍRCULO DE PIEDRAS DE BLACKPARK

Bajando hacia el sur de la isla por la carretera B881 el paisaje es auténtica poesía: suaves y verdes colinas cuajadas de casitas y ovejas mullidas y, al fondo, recortándose contra el cielo, las montañanas lejanas de Arran y el mar azul. Bute tiene lugares arqueológicos como para pasarse un fin de semana entero dedicándose solo a ellos, pero una buena opción si solo vas a pasar un día en la isla es parar en el círculo de piedras de Blackpark.

Bute circulo de piedras BlackPark
El círculo de piedras de BlackPark es un lugar mágico

De lo que en su momento fue un círculo de siete grandes piedras, hoy solo quedan tres (un esquisto y dos conglomerados) semi ocultas entre la espesura del bosque. El lugar tiene mucho de ancestral y hasta algo de mágico. Y los fans de Outlander pueden probar suerte en alguna de las piedras… 😜

Bute circulo de piedras BlackPark
La isla de Bute está llena de rincones ancestrales como BlackPark

Si estáis interesados en preparar una ruta arqueológica completa por la isla de Bute, una herramienta excelente para hacerlo es la web oficial de Canmore, que recoge todo el patrimonio arqueológico escocés de forma pormenorizada.

EL FUERTE VITRIFICADO DE DUNAGOIL

Justo antes de llegar a St Blane’s hay un pequeño apartadero a la derecha donde puedes parar para conocer el curioso fuerte vitrificado de Dunagoil. Lo mejor es que, en primer lugar, observes detenidamente la cartelería que te explica dónde está y cómo puedes subir hasta él, porque a simple vista parece un acantilado más.

Bute fuerte vitrificado Dunagoil
El fuerte vitrificado de Dunagoil se alza en un farallón de roca sobre el mar

Dunagoil (del gaelico dún na gall o “fuerte de los extranjeros”) es un fuerte de la Edad del Hierro tardía asentado sobre un macizo de piedra volcánica. La vitrificación de sus muros, que hoy se confunden con la roca, fue fruto de una intensísima exposición de estos al calor. Se aprecia mejor el efecto en su cara noroeste. El lugar se excavó a principio del siglo XX, hallándose multitud de artefactos como armas, adornos personales, utillaje de cocina y crisoles que hoy se muestran en el Museo de Rothesay.

Los fuertes vitrificados escoceses son aun un pequeño misterio de la arqueología. Se cree que la vitrificación era intencionada, construyéndose los muros sin ligazón para luego someterlos a un calor tan intenso que soldaba las piedras. Pero lo cierto es que, en la mayor parte de los fuertes, este proceso está incompleto, solo aparece en uno de los muros o aparece en forma de calcinación, lo que habría inutilizado la estructura. De hecho, la vitrificación de un muro, al contrario de lo que pueda parecer, lo debilita más que fortificarlo. La teoría de que sufrieran la vitrificación fruto de una batalla tampoco se sostiene puesto que los fuegos necesarios para conseguirlo deben ser constantes y con temperaturas controladas. ¿Pudieron ser una forma ritualizada de clausurar un lugar cuando iba a ser abandonado…?

Si no tenéis mucho tiempo para invertir en esta visita, podéis conformaros con contemplar el fuerte desde la distancia. El increíble paisaje que lo enmarca y el misterio que rodea su vitrificación son suficientes como para que la mera contemplación desde el camino ya merezca la pena.

Bute ovejas
Os confieso que yo me quedaría a vivir ahí, con esas ovejas

ST BLANE’S CHAPEL

Continuando hasta el final de la carretera, llegaréis a la capilla o monasterio de St Blane. Debéis dejar el coche en el aparcamiento y subir andando la colina en un paseo de apenas diez minutos que os regalará algunas de las vistas más hermosas de la isla de Bute. Desde la cima se domina el farallón de roca de Dunagoil, las elevaciones de Garrotchy al sur y, omnipresente en el escenario, las montañas de Arran en el horizonte azul.

Bute St Blane
Desde St Blane se domina un paisaje impresionante

El monasterio original data del siglo VI y pudo ser predecesor de la comunidad de la famosa abadía de St Columba en la isla de Iona. Lo cierto es que es una de las más antiguas fundaciones cristianas en Escocia y sería la cabeza de la única parroquia de Bute hasta la edificación de St Mary en el siglo XIII.

Bute St Blane
Ruinas de St Blane, que un día fue el centro religioso más importante de Bute

Los edificios monásticos están rodeados por un muro de escasa altura. Dentro, lo más llamativo son los restos de la capilla románica del siglo XII, centuria en la cual el lugar pasó a ser un lugar de enterramiento relevante. Podéis ver los restos del cementerio oval delante del templo. Durante mucho tiempo se creyó que una de las tumbas era la del propio St Blane, pero su morfología, claramente nórdica, señala a su dueño como a uno de los invasores vikingos que asolaron el lugar en el siglo VIII y provocaron que fuera abandonado.

Un poco de historia: ¿quién fue St Blane?

Las fuentes bajo medievales nos cuentan que la madre de St Blane quedó embarazada estando soltera y su hermano, que era un obispo bastante importante de Bute, la envió lejos para evitar la vergüenza. La mujer acabó en Irlanda y allí St Blane se educó en un monasterio para volver más tarde a su tierra natal y fundar la comunidad de la que acabamos de hablar. Cuando el monasterio quedó establecido, se trasladó a Escocia Central y, al norte de Stirling, fundó la que luego sería la bellísima catedral de Dunblane. La leyenda dice que sus restos reposan en St Blane Chapel, “a los pies de la colina”, pero como habéis podido ver el lugar concreto sigue siendo un misterio.

LA COSTA OESTE DE LA ISLA DE BUTE: SCALPSIE Y ETTRICK BAY

Regreso hacia el norte por la carretera A844, aunque la tarde ya empieza a caer y temo que tendré que dejar parte de la isla para una segunda visita. Mi siguiente parada es en Scalpsie Bay, una preciosa playa frecuentada por tranquilos paseantes humanos y perrunos. Las vistas de la montaña más alta de la isla de Arran, Goatfell, y de Holy Island son magníficas desde aquí.

Además del paseo relajado por Scalpsie Beach, podéis fijaros en otros dos hitos del paisaje según volvéis al coche por el arenoso sendero: a la izquierda, un cairn (tipo de enterramiento tumular megalítico) del que apenas queda ya nada salvo la ligera elevación del terreno; a la derecha una casita que, durante la II Guerra Mundial y parte de la Guerra Fría, fue base una operaciones de escuchas para detectar submarinos en la zona.

Bute Scalpsie
En Scalpsie Beach se respira paz

Siguiendo la carretera hacia el norte hay un bello mirador sobre la bahía. Las vistas aquí son espectaculares.

Mi última parada fue en Ettrick Bay y fue absolutamente perfecta: el sol se estaba poniendo en ese momento sobre el dorado horizonte del fiordo y la playa era todo silencio y brisa marina. No perdones un paseo al atardecer por Ettrick Beach si vas a la isla de Bute. No se me ocurre manera más hermosa de terminar un viaje.

Bute Ettrick
La más maravillosa puesta de sol en Ettrick Bay

DE REGRESO A ROTHESAY

Os aconsejo que, si no vais a seguir hacia el norte de la isla, regreséis a Rothesay continuando la carretera hacia Port Bannatyne para contemplar los pueblos y paisajes costeros y parar, tal vez, a admirar las ruinas de la bucólica iglesia y cementerio de St Colmac o el ominoso torreón de Wester Kames Castle.

El norte de la isla de Bute es la parte más agreste y deshabitada. Me quedo con muchísimas ganas de investigar la zona de Glecknabae, consciente de que contiene muchos tesoros arqueológicos ocultos que sería toda una aventura localizar. También apunto para la siguiente visita Balkanailly Bay, la bahía más norteña de la isla, puesto que he oído de la belleza de sus paisajes.  Además, si vais en verano, en la costa este de la isla podéis visitar la curiosa mansión neogótica de Mount Stuart y los jardines de Ascog Hall, que poseen un invernadero victoriano lleno de enormes helechos.

Tomé el ferry de regreso con un poco de tristeza por la brevedad del día y de haber dejado por visitar varios lugares que ansiaba mucho conocer, pero inmensamente feliz por haber tenido la oportunidad de recorrer una isla que es pura paz y belleza y que contiene invaluables tesoros de naturaleza, historia y arqueología. Y es que, como algunos ya me habréis oído decir… En mi próxima vida quiero ser oveja en la isla de Bute 🐑💙

Bute
Aun no te habrás ido de Bute y ya estarás deseando volver

INFORMACIÓN PRÁCTICA

  • Los ferrys entre Wemyss Bay y Rothesay (Bute) están operados por Calmac. Puedes consultar los precios y los horarios de verano e invierno aquí, en su web oficial. Si vas a cruzar en coche, recuerda llegar con al menos media hora de antelación.
  • El Centro de Visitantes de Rothesay abre todos los días de 10:00 a 16:00 (los domingos solo de 11:00 a 15:00). Puedes consultar más información en esta web.
  • Los Baños Victorianos del puerto de Rothesay abren todos los días de 08:00 a 17:45 (fines de semana hasta las 19:30). La entrada cuesta 40p. Más información aquí, en su web oficial.
  • El castillo de Rothesay abre todos los días de 09:30 a 17:30 entre abril y septiembre y de 10:00 a 16:00 el resto del año (cierra los jueves y los viernes de noviembre a marzo). La entrada general cuesta £5. Mas info aquí, en su web oficial.
  • St Mary’s Chapel abre todos los días de 09:30 a 17:30 entre abril y septiembre y de 10:00 a 16:00 el resto del año (cierra los jueves y los viernes de noviembre a marzo). La entrada es gratuita. Mas info aquí, en su web oficial.
  • La visita al círculo de piedras de Blackpark es libre, gratuita y está señalizada en la carretera.
  • La visita al fuerte vitrificado de Dunagoil es libre, gratuita y solo está señalizada en la cartelería de la carretera. Requiere una buena caminata cuesta arriba. Podéis encontrar más información en el Museo de Bute en Rothesay y aquí, en la web de Visit Scotland.
  • St Blane está abierto todo el año y la visita es libre y gratuita. Más información aquí, en su web oficial.



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MAPA DE LA RUTA POR LA ISLA DE BUTE


¡Espero que esta entrada os haya gustado! Os animo muchísimo a conocer islas como Bute, que están fuera de los circuitos turísticos habituales pero tienen tantos atractivos o más que cualquier otro lugar de Escocia. Y viajar en ferry siempre es un extra de aventura 😊

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Cheers!!! 🙋

 

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6 respuestas a “La isla de Bute: un paraíso escocés de ovejas, paisajes y arqueología”

  1. Me ha encantado! Una de las visitas pendientes que tengo que hacer con mi familia. Muy bonitas fotos y muy bien explicado. (:

    1. Cuánto me alegro, Miriam! Muchas gracias! Espero que puedas ir muy pronto porque te va a encantar 😊

  2. Pues va a ser tan larga la lista que voy a necesitar una vida entera.

    1. Es que Escocia tiene belleza como usar dos o tres vidas en recorrerla!

  3. Muchas gracias por tu estupendo artículo. Aunque he visitado Escocia en bastantes ocasiones, nunca estuve en Bute ni por las islas del S.O..Ya me has inoculado el “gusanillo” y deseos de disfrutar esa belleza. Tus indicaciones prácticas lo son mucho. Gracias de nuevo y espero que sigas regalándonos con tu visión de tan espléndidos lugares. Quienes amamos Escocia los apreciamos de veras.

    1. Muchísimas gracias a ti por tus palabras! Nada me alegra más que mis artículos os gusten y, sobre todo, os den muchas ganas de visitar nuevos lugares en Escocia. Saber que os son útiles es mi mayor premio! Si vas a Bute vas a venir enamorada 💙 Un abrazo, Joaquina.

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